1.
El uso seguro de las TIC
Es
imposible considerar que la inseguridad para los niños, niñas y adolescentes en
internet es parte de algo que se queda en el campo de lo irreal, en tanto
característica de lo virtual. Aunque la mayoría de delitos en internet se
logran realizar desde el anonimato y se manejan a través de un medio
electrónico, donde muchas veces nunca se establece un contacto frente a frente
entre delincuente y víctima, vale decir que el problema es tan real, que
diferentes entidades en el campo de la educación y de la protección de los
derechos de los menores, a nivel global, se han ido preocupando por el riesgo
que corren los menores al enfrentarse a un mundo que, si bien para ellos no es
ajeno, sí oculta diversidad de peligros que pueden afectar la integridad
física, psicológica, emocional de los menores e incluso poner en riesgo sus
vidas.
Es
así que, en el marco de preservar los derechos de los menores, se han pensado
estrategias tendientes a una mayor educación respecto a sus relaciones
virtuales, cuando el uso de la red se convirtió en una de las principales
actividades cotidianas de los menores. Así, a nivel mundial se comenzó a hablar
de “Safe Internet” “Internet Segura” como posibilidad de acercarse a un uso más
adecuado de internet por parte de los menores dado el gran impacto que este fue
cobrando a medida que se hizo más global.
Precisamente
la globalización del internet es parte del tema que en un momento dado es importante
discutir en tanto que dicha globalización, no sólo ha alcanzado un número cada
vez mayor de usuarios sino que también ha trascendido su uso convencional a
través del computador. Esto hace pensar que así cómo cada día crece el número
de menores que utiliza el internet, el internet también se introduce cada día
más a diferentes tipos de tecnologías y dispositivos haciendo que dichos
dispositivos también sean usados con más frecuencia e intensidad por niños,
niñas y adolescentes, y es el caso del celular que ha dejado de ser solo un
dispositivo para hacer y recibir llamadas, sino que se ha convertido en una
posibilidad de dar y recibir información de cualquier orden, desde mensajes de
texto hasta videos que se pueden compartir de forma instantánea con todo el
planeta. No escapan las cámaras digitales, las redes, los blogs y toda clase de
medios audiovisuales (Czarny y Urbas (s.f.)).
En
este orden de ideas es importante reflexionar sobre el hecho de que es tan
extendido el uso de la tecnología, que los peligros no solo van a asechar desde
afuera, es decir, no solo van a provenir de quienes se dedican a aprovecharse
de los menores como pedófilos, pornógrafos etc., el mal uso de las nuevas
tecnologías también puede provenir de los mismos menores que no tienen la
suficiente formación e información para evitar ser víctimas o acosadores.
En
ese orden de ideas, es más adecuado trascender el concepto de “Internet Seguro”
para profundizar el “uso adecuado y responsable de las TIC”, pues esta idea
incluye otras tecnologías que se han convertido en parte de la cotidianeidad de
los menores y que tienen un efecto invasivo en la vida de ellos. El uso
adecuado y responsable de las TIC implica conceptos de ética, de convivencia,
competencias ciudadanas, de respeto, de privacidad, etc., por ello debe estar
dirigido no solo a la prevención sobre los peligros que éstas, en un momento
dado entrañan, sino también a la formación de valores que posibilite en los
menores establecer pautas de ética y convivencia en el campo de lo virtual, de
la misma manera que sucede en la interacción personal.
El
poder identificar la dimensión de lo virtual como un mundo que influye y afecta
la vida real, es importante para comprender que las leyes y los derechos de las
personas los cobija y protege, o si es el caso los penaliza de la misma manera,
y que por tanto medios, espacios, ambientes, sitios, momentos y demás campos
virtuales deberán ser manejados con el mismo respeto y responsabilidad que
cualquiera de las circunstancias que se dan en las interacciones reales de la
vida cotidiana.
Así
las cosas, se estaría hablando de despertar en los menores un mayor criterio
respecto al uso de las TIC, de forma que se puedan cuestionar de manera crítica
sobre la información que dan y reciben en la red; que logren reflexionar en
relación al modo como usan los diferentes dispositivos, que identifiquen los
espacios y circunstancias apropiadas de uso a fin de evitar peligros,
malentendidos e incomodidades con las personas que los rodean (Czarny y Urbas
(s.f.)).
Pero
es indispensable señalar que la construcción de una postura crítica frente al
uso de las TIC que posibilite un uso más adecuado de las mismas por parte de
los menores, no es un campo donde solo ellos tienen espacio, en tanto son
nativos digitales y por lo general tienen una gran facilidad y rapidez para
adaptarse al manejo de los nuevos artefactos.
La
intervención del adulto toma relevancia en este punto, pues es él quien tiene
la posibilidad de crear una consciencia acertada en los menores sobre el uso de
la tecnología, y no necesariamente por sus conocimientos tecnológicos, sino
porque tiene el poder de crear espacios mediadores, entre la visión del joven y
la suya para establecer una relación significativa entre lo técnico y lo ético,
pues en alguna medida, el uso inadecuado de las nuevas tecnologías por parte de
los menores, depende de la distancia entre lo técnico y lo ético; el saber
técnico reproduce un comportamiento deshumanizante en el menor, que lo
introduce en un ámbito donde todo se puede borrar con un clik, o quizá donde
“eliminar” a alguien de las redes se ha hecho algo convencional, sin medir el
efecto de exclusión que esto puede significar; donde la intimidad, los
sentimientos y las emociones son permanente expuestos y han dejado de ser algo
del ámbito privado para pasar al plano de lo público; donde las identidades de
los jóvenes se proyectan en las pantallas a través de la creación de grupos
sociales con diversos intereses pero no siempre con las mejores intenciones.
2.
Responsabilidad y ética
en el uso de las TIC
Como
se ha señalado anteriormente existe una gran responsabilidad por parte de
profesores y padres de familia de crear un canal de comunicación con los niños,
niñas y adolescentes, encaminado a fortalecer la seguridad en los diferentes
ámbitos donde las nuevas tecnologías han cobrado su espacio. La escuela y la
casa son, por obvias razones, los principales espacios donde se debe fortalecer
ese canal de comunicación, por ello padres de familia y profesores deben
estimular la socialización de la información útil para crear una consciencia
responsable en el uso de las TIC.
Es
importante aclarar que las recomendaciones y programas educativos para el uso
correcto y responsable de las TIC nada tiene que ver con la idea de desestimular
su uso, pues justamente de esta educación dependerá que más niños, niñas y
adolescentes puedan disfrutar con mayor libertad, en el marco de una seguridad
responsable, de los grandes beneficios informáticos que aportan las
herramientas tecnológicas, siempre manejadas con una conciencia ética (Programa
nacional, (s.f.)).
3.
Navegación en la web
Una
de las prácticas más comunes en el uso de las TIC es la navegación en la Web y
con esta la infinita variedad de contenidos que ofrece. Por ello, es
indispensable crear acuerdos entre padres y menores respecto a la clase de
contenidos que pueden consultar; los menores deben ser guiados, monitoreados y
motivados por los padres y profesores. Otro punto a considerar dentro de la
conciencia ética y responsable, tiene que ver con el manejo del tiempo, y la
mayor responsabilidad proviene del espacio familiar, particularmente de los
adultos.
El
tiempo dedicado a navegar tiene dos implicaciones, una tiene que ver con los
lapsos de tiempo permitidos al menor para que haga uso de la web de modo que no
interrumpa o abandone otras actividades necesaria para su desarrollo físico,
psicológico, social, afectivo, intelectual, etc. La segunda tiene que ver con
el tiempo que a su vez dedican los padres a actividades como internet o televisión,
pues se parte de que la responsabilidad de controlar el tiempo de sus hijos en
internet, es de ellos, y por tanto deben ser ejemplo de autocontrol, pues de
nada serviría hacer acuerdos sobre el uso moderado de las TIC, si ellos no
logran moderar o dicho aspecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario